HepatitisUna hepatitis es una inflamación del hígado que puede venir causada por infecciones de parásitos, bacterias o virus y puede tener un carácter autoinmune, es decir nuestras propias células del sistema inmunológico lo atacan enfermándolo. Por supuesto el abuso de tóxicos, como el alcohol y el exceso de medicamentos pueden contribuir a ello. También es considerada, dependiendo de su causa, como una enfermedad de transmisión sexual.

Hay virus específicos de la hepatitis (hepatotropos), es decir, aquellos que provocan hepatitis. Aunque hay muchos hepatotropos, los más importantes  por orden de preferencia son: A, B, C; les siguen los D, E y por último, F y G. Todas las infecciones por virus de la hepatitis tienen un periodo de incubación largo: Virus A y E, entre 15 y 30 días. Virus B, C y D, hasta 2 meses.

Es importante conocer cómo podemos adquirirla:

Virus de la Hepatitis A (VHA): Puede afectar a cualquier individuo e incluso tener un carácter epidémico. Se transmite por el contacto con deposiciones de otro enfermo, por falta de higiene en el hogar y consumo de alimentos contaminados lavados con aguas no tratadas que han estado en contacto con moscas, cucarachas o vectores. Tiene un periodo de incubación de entre 2 y 6 semanas. Sólo se reproduce en el hígado pero está presente además en bilis, heces y sangre al final del periodo de incubación. Su infecciosidad disminuye rápidamente una vez que la ictericia se hace evidente. Durante la fase aguda, hasta 6 meses o incluso más, se detectan anticuerpos anti HAV de tipo IgM (IgM anti-VHA). En cambio, en la fase de convalecencia predominan y se detectan anticuerpos anti-HAV de tipo IgG (IgG anti-VHA), que confieren protección frente a la re infección por este virus.

Virus de la Hepatitis B (VHB): Es causada por un virus de ADN que logra replicarse gracias a su ADN polimerasa con actividad adicional como transcriptasa inversa, y se transmite por vía parenteral. Se multiplica en el hígado pero puede estar presente fuera de él. Es grave y puede ocasionar una infección aguda o crónica persistiendo en sangre y causando cirrosis hepática, cáncer de hígado, insuficiencia hepática y la muerte. Se transmite por sangre o por vía sexual de un enfermo contaminado a otro sano. Tiene un periodo de incubación de hasta 2 meses.

Sus partículas víricas son:

  • HBsAg o Antígeno de Superficie del HBV, que es una proteína de envoltura que se expresa en la superficie del virión. Es producto del gen S, que puede tener varios genotipos.
  • HBcAg o Antígeno Central (CORE) del HBV. Se expresa en la superficie de la nucleocápside y es codificado por el gen C en su región central. No lo encontramos en suero porque carece de péptido señalizador para hacerse soluble.
  • HBeAg o Antígeno E del HBV, que es una proteína soluble de la nucleocápside. Es también producto del gen C, pero esta vez es codificado desde su región precentral. El gen es el mismo que en el HBcAg pero la región en la que se inicia la transcripción es distinta, ya que el gen posee dos codones de iniciación. Dependiendo de por cual se empiece se producirá una u otra proteína. El HBeAg puede encontrarse en suero porque tras su síntesis se asocia a un péptido señalizador que lo fija al retículo endoplásmico liso.

Para determinar si la infección es aguda o crónica, se debe determinar el tipo Ig del anticuerpo:

  • AGUDA: La que los presenta de tipo IgM (IgM anti-HBc).
  • CRÓNICA: La que los presenta de tipo IgG (IgG anti-HBs).

En cuanto al tercer marcador serológico, el HBeAg, aparece al mismo tiempo o poco después del HBsAg y cuando la actividad replicativa del virus es máxima. Disminuye poco después del aumento de actividad de las aminotransferasas y antes de que desaparezca HBsAg. Tras su desaparición comienzan a detectarse los anticuerpos anti HBeAg (anti-HBe).

La capacidad del paciente de dar una respuesta a la infección es la que produce el daño sobre el hígado. Hay personas que no se defienden bien del virus, no producen niveles efectivos de anticuerpos y mantienen los antígenos S como positivos durante mucho tiempo con transaminasas normales y casi sin sintomatología. Si albergan virus completos y no sólo HBsAg, estos individuos son portadores asintomáticos capaces de contagiar la infección a otra persona.

Menos de un 5% de las Hepatitis Agudas por virus B llegan a cronificar.

Virus de la Hepatitis C (VHC): Se encuentra en la sangre de personas que ya tienen la enfermedad. También es transmitida mediante el contacto con sangre de una persona infectada en la etapa de actividad o portación del virus. Al igual que en el caso de la hepatitis B es grave y puede ocasionar cirrosis hepática, cáncer de hígado, insuficiencia hepática y la muerte. Tiene un periodo de incubación de hasta 2 meses. Puede cronificarse en el 80% de los casos.

Virus de la Hepatitis D (VHD): No se trata de un virus sino de un viroide; es decir son agentes infecciosos que, al igual que los virus, tienen un ciclo extracelular que se caracteriza por la inactividad metabólica y un ciclo intracelular en el que causan infección al huésped susceptible, pero que a diferencia de los virus, los viroides no poseen proteínas ni lípidos y están constituidos por una cadena cíclica corta de ARN. Se encuentra en la sangre de las personas infectadas. Se trata de un virus defectuoso que precisa del virus de la hepatitis B para existir. Tiene un periodo de incubación de hasta 2 meses. Está totalmente ligado al HBV, de manera que ha aprendido a esconderse introduciendo su RNA circular dentro del Ag de superficie del HBV consiguiendo afectar de esta manera a los hepatocitos. Si HBV es negativo, HDV será también negativo. Por el contrario, si HBV resulta positivo, puede o no haber infección por HDV. Al depender por completo del HBV la duración de la infección por el virus D está completamente determinada por la del virus B, no pudiendo sobrepasarla. Su nucleocápside expresa el antígeno D (HDAg), que es difícil de encontrar en suero. El anticuerpo neutralizador del HDAg se eleva de 30 a 40 días tras la aparición de los síntomas.

Pueden darse dos tipos de infección junto al HBV:

  • Coinfección, si tanto los marcadores del HBV como los anticuerpos anti-HDV son positivos y de fase aguda, es decir, anticuerpos de tipo IgM para cada uno de los virus. Es decir, se adquiere la infección por ambos virus al mismo tiempo. La coinfección evoluciona a cronicidad en un 5% de los casos.
  • Sobreinfección, si los marcadores del HBV son positivos pero con anticuerpos de tipo IgG y los anticuerpos contra el HDV son positivos y de tipo IgM. Es decir, se adquiere la infección de HDV cuando ya se estaba infectado por al HBD. La sobreinfección evoluciona a cronicidad en un 80% de los casos.

Virus de la Hepatitis E (VHE): Se transmite por el agua contaminada y es muy similar al de la hepatitis A. Tiene un periodo de incubación de entre 15 y 30 días. Es una infección aguda que no cronifica pero es mortal en mujeres embarazadas. 

Virus de la Hepatitis F (VHF): Al ser de aparición reciente, se entiende que puede ser el mismo que el de la hepatitis G.

Virus de la Hepatitis G (VHG): Es relativamente nuevo por lo que se conoce poco de él. Se cree que se transmite a través de la sangre en personas que usan drogas endovenosas y, que tiene que ver con enfermedades y tratamientos relacionados con la coagulación de la sangre.El virus G se transmite por vía parenteral, en forma similar a los virus de hepatitis B y C. No se ha demostrado asociación con hepatitis crónica, cirrosis hepática ni carcinoma hepatocelular. 

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Causas y Factores a tener en cuenta.

Infecciones por virus de la hepatitis A, B o C.

Infecciones por bacterias o parásitos.

Alcoholismo y drogodependencia.

Intoxicación por hongos venenosos.

Algunos medicamentos, como un exceso de paracetamol.

Hepatitis autoinmunitaria. Células inmunitarias en el cuerpo que atacan al hígado.

Trastornos hereditarios como fibrosis quística o enfermedad de Wilson (exceso de cobre en el cuerpo que se deposita en el hígado).

Lupus eritematoso sistémico (trastorno inmunitario).

Artritis reumatoidea.

Síndrome de Sjögren.

Esclerodermia.

Enfermedad intestinal inflamatoria.

Glomerulonefritis.

Anemia hemolítica.

Uso de drogas intravenosas.

Comportamientos sexuales arriesgados con parejas múltiples y relaciones sin protección.

Consumo de alimentos contaminados.

Contacto con personas afectadas de hepatitis A.

SIDA.

Trasplantes de órganos.

Trasfusiones de sangre.

Ser nacido de madre portadora de hepatitis B o C ya que puede transmitirse durante el parto.

Trabajadores de la salud que tengan contacto con sangre contaminada.

Hacerse tatuajes.

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Síntomas más frecuentes.

PRIMERA SEMANA:

De 5 a 6 días:

Cansancio, fatiga, falta de concentración, dolor articular, anorexia, cefaleas, trastornos con la luz (fotofobia), en ocasiones fiebre (hasta 39º C), dispepsia, náuseas, vómitos, faringitis y tos.

De 5 a 7 días:

Ictericia, heces teñidas, picor en la piel, vasculitis, orina oscura, deposiciones de color arcilla.

A partir de aquí comienza la fase aguda donde el paciente comienza a perder la coordinación, se muestra somnoliento, desorientado, sufre pérdida de memoria y temblores.

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Referencias y Bibliografía:

  • Dienstag JL. Hepatitis B virus infection. N Engl J Med. 2008;359:1486-1500.
  • Jou JH, Muir AJ. In the clinic. Hepatitis C. Ann Intern Med. 208;148:iTC6-1-ITC6-16.
  • Sjogren MH. Hepatitis A. In: Feldman M, Friedman LS, Sleisenger MH, eds. Sleisenger & Fordtran\’s Gastrointestinal and Liver Disease. 8th ed. Philadelphia, Pa:Saunders Elsevier;2006:chap 74.
  • Medline plus – Hepatitis.