Cataratas
La catarata sucede cuando el cristalino del ojo se vuelve opaco. Existen fundamentalmente 2 tipos de cataratas:
La Congénita: Producida por una lesión hereditaria o, por una agresión sobre el embrión durante su desarrollo.
La Adquirida: Es el tipo más frecuente y sucede después de los 55 años. Está causada por una acumulación de células muertas en las lentes encargadas de enfocar la luz y producir imágenes claras. Esto sucede por varias causas y presenta diferentes modalidades: Senil, Traumática, Diabética y por Radiación.
Según en qué punto del cristalino se encuentra la opacidad, se denomina:
Polar anterior: En la parte central y anterior de la cápsula.
Polar posterior: En la parte central y posterior de la cápsula.
Nuclear: Se encuentra en el núcleo del cristalino.
Cortical: Se encuentra en la corteza del cristalino.
Causas y Factores a tener en cuenta:
La transmisión de la luz disminuye con la edad (hasta 10 veces menos); todo ello influye en la pérdida de transparencia del cristalino. Esto sucede por dos razones:
Morfológicamente, las células del cristalino pierden en parte la organización de su citoesqueleto (entramado tridimensional de proteínas que provee el soporte interno para las células, ancla las estructuras internas de la misma e interviene en los fenómenos de movimiento celular y en su división); desarrollando compartimentos cerrados limitados membrana plasmática que contiene diferentes fluidos (vacuolas) y cuerpos densos.
Se produce una modificación progresiva de las proteínas del cristalino que genera una disfunción de los canales iónicos (proteínas que controlan el paso de iones, abriéndose o cerrándose en función de estímulos externos) y por lo tanto, un incremento en los niveles de sodio en el interior del cristalino con una disminución de transporte de fluidos.
Enfermedades que causen inflamación o afecten al metabolismo como la diabetes o la galactosemia: Las altas concentraciones de glucosa en sangre producen un aumento de la concentración intracelular de glucosa en las fibras del cristalino que satura la vía metabólica encargada de oxidar la glucosa con la finalidad de obtener energía para la célula (glicolisis).
Lesiones en el ojo.
Efecto de la luz UV (radiación ultravioleta): Se absorbe por los residuos de triptófano de las proteínas, convirtiéndose en un cromóforo fluorescente que puede generar radicales libres. Estos compuestos atacan a las proteínas alterando su función.
Antecedentes familiares.
Uso prolongado de corticosteroides y otros medicamentos cuyos efectos secundarios afecten al cristalino del ojo.
Exposición a radiaciones.
Tabaquismo.
De origen idiopático (desconocido).
Síntomas más frecuentes:
Aparece una mancha blanca “lechosa” sobre la pupila del ojo.
Visión nublada o turbia.
Reflejos o resplandores alrededor de la luz.
Visión nocturna deficiente.
Visión doble.
Cambios en la visión de los colores.
Visión doble.
Pérdida del contraste en los objetos.
Visión borrosa o distorsionada.
Problemas para ver contornos sobre un fondo claro.
Sensibilidad al resplandor.
Cambios frecuentes en la graduación de las gafas.
Referencias Y Bibliografía:
Forrester et al. (2002). The eye: basic sciences in practice. ISBN 0-7020-2541-0.
Birren et al. (1996). Birren Encyclopedia of Gerontology V1. ISBN 0-12-226861-X.