Mis 20 años como naturopata

Mis 20 años como naturopata me han llevado a recibir en mi consulta a miles de personas aquejadas de un sinfín de dolencias, pero las más comunes son las que afectan a los huesos, algo lógico por el tipo de climatología con el que contamos en Canarias. Sin embargo, hay otros muchos factores que pueden desencadenar este tipo de afecciones: el trabajo duro, componentes genéticos y, sobre todo, la alimentación, en gran parte por falta de información al respecto. A través de tantos años he aprendido que buena parte de las soluciones que busca la persona que sufre estas afecciones las podemos encontrar en nuestro entorno, se hallan completamente a nuestro alcance.

 

Aunque la comparación no sea la más adecuada, quizás sirva para que el lector comprenda lo que pretendo transmitir a través de estas líneas. Veamos, si tenemos un coche, digamos usadillo por el paso del tiempo, al que le ponemos aceite usado y gasolina, cuando debería llevar gasoil, lo más lógico es que deje de caminar al poco tiempo. Bien, lo mismo sucede con nuestro cuerpo. Nuestro organismo se nutre de vitaminas, minerales, aminoácidos, etcétera, y como el coche, si no lo cuidamos y no lo alimentamos correctamente, primero se enfermará y luego se parará.

Nuestro cuerpo

Nuestro cuerpo es una máquina tan bien diseñada que es capaz de aguantar durante años el mal trato que le damos, pero, como cualquier máquina, tiene un límite y un fin.

 

Tengo la certeza de que si las personas supiéramos cuidarnos y alimentarnos adecuadamente podríamos evitar muchas de las dolencias que padecemos. Ejemplifiquemos: ¿cuántas personas que padecen de varices, saben que no deben usar zapatos de tacón? ¿Cuántas personas que padecen de enfermedades como la artrosis, la artritis o reuma saben que no pueden comer papas, pimientos, berenjenas y tomate? Con franqueza os diré que a lo largo de mi carrera pocas me han confesado que sabían cosas tan básicas como éstas. Y, de este desconocimiento, ¿cuál es la consecuencia? Sencillamente, un empeoramiento tanto de la dolencia misma como de los síntomas que la acompañan.

El naturópata

Un naturópata bien preparado es alguien que conoce perfectamente el cuerpo humano igual que un médico tradicional. Puede aportar datos y soluciones a las diferentes dolencias, colaborando intensamente en la búsqueda de tratamientos naturales. Nuestro cuerpo es quizás la máquina más perfecta que pueda existir. En ella está todo perfectamente coordinado. Nada funciona por sí solo. Todo necesita de todo. Cuando se desajusta, son muchos los motivos que lo han producido, entonces se manifiesta la afección y sus inesperadas secuelas.

 

Las terapias alternativas han estado presentes durante cientos de años en nuestro planeta. Cada pueblo y cada raza han aportado conocimientos importantísimos dentro de este campo. Nuestros antepasados han utilizado tratamientos naturales, en ocasiones como único remedio a las dolencias, unas veces porque era imposible conseguir asistencia médica y otras por un total convencimiento de sus resultados.

 

Remedios naturales al día de hoyarbol del te 20 años como naturopata

Hoy día, las personas que acuden a un naturópata se dividen en dos sectores: los que han pasado por infinidad de tratamientos con resultados nulos o mediocres y los que están convencidos de que se puede ayudar a solucionar el problema utilizando terapias naturales. De hecho, cada vez hay más profesionales de la salud del sector médico que ya comienzan a utilizar remedios naturales para paliar y solucionar problemas. Personalmente tengo grandes amigos médicos con los cuales comparto conocimientos y pacientes. Muchas veces hablamos de esta cuestión y estamos de acuerdo en que podemos ayudar mejor a las personas si estamos unidos ya que nuestra única meta debe ser mejorar las dolencias del que sufre; para ello estudiamos, para ello hicimos el juramento y para ello nos dedicamos a esta noble profesión.

 

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