La espondilitis anquilosante, también llamada morbus Bechterew, mal de Bechterew-Strümpell-Marie, espondilitis reumática espondilitis anquilopoyética, es una enfermedad de carácter autoinmune reumática crónica, que cursa con intenso y endurecimiento paulatino de las articulaciones.

Pertenece al grupo de las llamadas espondilopatías o espondiloartropatías seronegativas ya que a diferencia de la artritis reumatoide, el resultado del los análisis en sangre FR (factor reumatoide) es negativo.

Afecta principalmente a la , a los ligamentos y a la musculatura esquelética; en especial a la zona cervical, lumbar y sacroilíaca, pero puede llegar a afectar a otras zonas articulares como las rodillas, los hombros, las caderas y el talón de Aquiles. Durante el desarrollo de la enfermedad pueden aparecer también, inflamaciones oculares en el iris y en la úvea ocular, causando migrañas y . También pueden ser afectados otros órganos como los riñones y pulmones.

Es una de las formas más frecuentes de espondiloartropatías; es decir enfermedades inflamatorias autoinmunes del raquis, la columna vertebral y sobre todo, las articulaciones sacroilíacas.

¿Cuándo aparecen los síntomas de la espondilitis anquilosante?

Desde la aparición de los primeros síntomas hasta el diagnóstico definitivo, suelen transcurrir entre 5 y 15 años.

Los síntomas aparecen por lo general entre los 20 y 25 años de edad, y solo en el 25% de los casos después de los 40 años. La aparición de la enfermedad está estrechamente relacionada con el HLA-B27, un antígeno que parece jugar un papel muy importante en la función del sistema inmunitario; aunque no se descarta que otros genes estén también involucrados. Por esta razón se supone que se trata de una .

.

Causas y factores a tener en cuenta en la espondilitis anquilosante

  • Herencia.
  • El factor reumatoide es negativo en el 100% de los casos.
  • El 90% de los casos presentan positivo el HLA-B27.
  • Desde los primeros síntomas pasan entre 5 y 7 años (en casos aislados, hasta 15 años) hasta el diagnóstico definitivo.
  • Un diagnóstico seguro se puede obtener con la ayuda de un estudio de la pelvis, en particular la articulación sacroiliaca, con ayuda de la resonancia magnética.

.

Síntomas más frecuentes de espondilitis anquilosante

  • Dolor y en la columna vertebral; más activos en la noche y al levantarse por la mañana. Mejoran con el movimiento.
  • Fatiga.
  • Inflamación de los ojos.
  • Fotofobia.
  • Dolor en los talones.
  • Rigidez y dolor de cadera.
  • Dolor e inflamación articular en rodillas, tobillos y hombros.
  • Inapetencia.
  • Fiebre leve.
  • Pérdida de peso.

.

.

.

Referencias y bibliografía:

  • Ankylosing Spondylitis: Diagnosis and Management by Barend J. van Royen and Ben A. C. Dijkmans, Jan 13, 2006
  • Ankylosing Spondylitis and the Spondyloarthropathies: A Companion to Rheumatology 3E (Companion to Rheumatology) by Michael H. Weisman, John D. Reveille, and Desiree van der Heijde, Feb 21, 2006.
  • Braun J, Bollow M, Remlinger G et al.: Prevalence of Spodylarthropathies in HLA-B27 positive and negative blood donors. Arthritis & Rheumatism 1998;41:58–67
  • Goldman L, Ausiello DA. Cecil Medicine. 23rd ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007.
  • Sidiropoulos PI, Hatemi G, Song IH, et al. Evidence-based recommendations for the management of ankylosing spondylitis: systematic literature search of the 3E Initiative in Rheumatology involving a broad panel of experts and practising rheumatologists. Rheumatology (Oxford). 2008. 47(3):355-61.
  • Dagfinrud H, Kvien TK, Hagen KB. Physiotherapy interventions for ankylosing spondylitis. Cochrane Database, Syst Rev. 2008. (1):CD002822.

Artículos relacionados

¡Comparte salud y conocimiento!