Los aminoácidos son los elementos que constituyen las proteínas que son cadenas de aminoácidos que atraviesan la pared intestinal, incorporándose, primero al torrente sanguíneo, desde donde son distribuidas a los tejidos, las cuales son el fundamento mismo de la vida. Están formados básicamente por cuatro elementos:

  • Oxígeno.
  • Carbono.
  • Hidrógeno.
  • Nitrógeno.

Unos cumplen un papel estructural dando forma a las células, tejidos y órganos. Otros un papel funcional. Hay una gran variedad de proteínas que en función de su estructura, cumplen labores esenciales en el organismo muy diversas ya que de hecho participan en todos los procesos biológicos. Esto nos indica que cada trastorno que nuestro organismo pueda sufrir, tiene uno o varios aminoácidos que pueden ayudarle a superarlo.

Los aminoácidos proteicos, canónicos o naturales son aquellos que están codificados en el genoma; para la mayoría de los seres vivos; son 20: alanina, arginina, asparagina, aspartato, cisteína, fenilalanina, glicina, glutamato, glutamina, histidina, isoleucina, leucina, lisina, metionina, prolina, serina, tirosina, treonina, triptófano y valina.

De ellos, 8 son esenciales ya que no es posible reponer las células de los tejidos que mueren o crear tejidos nuevos, en el caso del crecimiento. Necesitan pues, ser ingeridos de forma extraordinaria ya que la dieta diaria no los aporta en forma y cantidad suficiente. Nos referimos a:

  • Fenilalanina.
  • Isoleucina.
  • Leucina.
  • Lisina.
  • Metionina.
  • Treonina.
  • Triptófano.
  • Valina.
  • Arginina.
  • Histidina.

Contraindicaciones y Efectos secundarios: Intolerancia a cualquiera de sus componentes.