ABEDUL (Betula pendula).

Nombre común utilizado para designar diferentes árboles caducifolios, muy parecidos entre sí.

Otros nombres: Betula verrucosa Ehrh. Betula alba L. p.p. Betula pubenscens Ehrh.

Familia: Betuláceas.

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Descripción: Recibe su nombre por el color blanquecino de su corteza. Existen ejemplares de este árbol en casi todo el norte de España y el hemisferio norte. Se encuentra en bosques claros y alamedas de Europa, Asia y América. Necesita zonas soleadas, terrenos ácidos y silíceos pobres, con suficiente humedad y a una altura media de entre 1.000 y 2.000 metros de altitud.

Su crecimiento es rápido, sobre todo al principio; pudiendo alcanzar hasta los 30 m a los 20 años de edad. No es una especie longeva. Sus hojas son caducas, romboides, alternas y con bordes dentados, siendo la parte inferior de las hojas más clara que la parte superior. La floración se produce antes de salir la hoja. Posee flores colgantes, con filamentos estamíneos bífidos, unixesuales. El mismo árbol posee flores masculinas y femeninas, separadas y bien diferenciadas; de un color verde amarillento.

El fruto del abedul es un aquenio con dos alas membranosas. Tiene un olor aromático y un sabor amargo.

Su época de floración es en abril y mayo, pudiéndose cosechar las hojas en mayo y junio. Para que la cosecha sea de buena calidad, se dejan secar las hojas a la sombra o en un secadero a una temperatura no mayor de 40ºC.

Hasta bien entrado el siglo XII solo se aprovechaba la madera y no se le atribuían propiedades curativas. En la actualidad es muy utilizado en la farmacología.

Abedul

Partes de la planta de uso médico: Hojas. Alquitrán. Jugo.

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Sustancias activas: Como principios activos podemos diferenciar en estas partes de la planta:

Las hojas contienen los flavonoides, que se unen a otras muchas sustancias: aceites esenciales, principios amargos, taninos, saponina, vitamina C y otras.

La savia contiene azúcar invertido, ácidos orgánicos, sales, proteínas y sustancias vegetales de crecimiento.

La corteza contiene gran cantidad de betulina, una fitoesterona, taninos, principios amargos, aceite esencial, resinas y otras sustancias orgánicas.

El alquitrán de abedul se caracteriza por su contenido en los fenoles: guayacol, cresol y otros.

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Propiedades: Existen diferentes campos de acción en esta planta; unos aceptados por la medicina tradicional y otros solo por la popular. Estos son algunos de los beneficios que podemos encontrar con el uso de esta planta:

Diurético: Actúa suavemente sobre los riñones sin dañarlos ni forzarlos, provocando un aumento en la producción de orina. Esto la hace beneficiosa en los casos de retención de líquido, cistitis, uretritis, litiasis renal, hipertensión arterial, pielonefritis.

Diabetes: En la medicina popular se utiliza el té de corteza y hojas, para la diabetes.

Cólicos gástricos: En la medicina popular se utiliza el agua de abedul.

Abscesos: En la medicina popular se utiliza el alquitrán de esta planta.

Trastornos de Piel: Debido a su efecto depurador de la sangre, es útil en casos de abscesos, psoriasis, dermatitis (uso interno). Para eccemas y acné (uso externo). Caída del cabello y caspa (uso externo). Para las grietas en la piel se utiliza su alquitrán en la medicina popular de forma externa.

Exceso de colesterol: Por su riqueza en taninos, actúa de freno en la absorción del colesterol en sangre.

Trastornos circulatorios: Por su riqueza en flavonoides ayuda en problemas de fragilidad de los vasos sanguíneos más delgados, problemas cardíacos y enfermedades

Así mismo, al limitar la acción de los radicales libres (que son oxidantes), los flavonoides que contiene reducen el riesgo de cáncer, mejoran los síntomas alérgicos y de artritis, aumentan la actividad de la vitamina C, bloquean la progresión de las cataratas y la degeneración macular, evitan los sofocos de calor en la menopausia y combaten otros síntomas.

Enfermedades respiratorias: Su contenido en saponinas le otorgan propiedades mucolíticas que ayudan a eliminar el exceso de mucosidad espesa, siendo por lo tanto adecuado su uso en casos de bronquitis, catarros, asma, bronquiectasia, enfisema pulmonar, etc.

Enfermedades digestivas: Debido a sus principios amargos que ayudan a estimular la secreción de jugos gástricos, puede ser de gran ayuda en casos de dispepsia.

Enfermedades del Hígado y la Vesícula biliar: Igualmente, sus principios amargos extienden su campo de acción al hígado y la vesícula biliar, al tiempo que realizan funciones antisépticas, antibacterianas y antiparasitarias.

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Modo de preparar el Té de Abedul:

En ¼ de litro de agua hirviendo se ponen 1 ó 2 cucharaditas de las hojas. Se deja reposar 10 minutos y se cuela. Generalmente, se toman lentamente, 1 ó 2 tazas al día.

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Baños de Abedul:

En una bañera con agua caliente, se añade extracto de hojas de abedul. Ello ayudará a mitigar los dolores reumáticos y a limpiar impurezas de la piel.

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Contraindicaciones y Efectos secundarios: No es recomendable el uso interno de la savia sin diluir. El empleo del alquitrán puede traer consigo irritaciones cutáneas. Las personas con insuficiencia cardíaca y renal, han de consumirlo con suma precaución.

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Referencias y Bibliografía:

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  • Bézanger-Beauquesne, L; Pinkas, M; Torck, M. Les Plantes dans la Therapeutique Moderne. 2ª. Paris: Maloine, 1986, pp. 106-7
  • Bézanger-Beauquesne, L; Pinkas, M; Torck, M; Trotin, F. Plantes Médicinales des Regions Tempérées. Paris: Maloine, 1980, pp. 70-1.
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