parasitosEl parásito es un organismo que obtiene algún beneficio del huésped. Estos pueden vivir dentro, llamándose entonces endoparásitos o fuera, conociéndose entonces como ectoparásitos. Aquellos que matan al organismo donde se hospedan, se llaman parasitoides.

La estrecha correspondencia entre las evoluciones de parásitos y huéspedes tiene mucho que ver con la especificidad del parasitismo. Los parásitos son generalmente muy selectivos con respecto a sus hospedadores, llegando en un elevado porcentaje de casos a ser exclusivos de una especie.

El parasitismo es un proceso por el cual una especie amplía su capacidad de supervivencia utilizando a otras especies para que cubran sus necesidades básicas y vitales, que no tienen por qué referirse necesariamente a cuestiones nutricionales, y pueden cubrir funciones como la dispersión de propágulos o ventajas para la reproducción de la especie parásita, etc.

Éste puede darse a lo largo de todas las fases de la vida de un organismo o sólo en períodos concretos de su vida. Una vez que el proceso supone una ventaja apreciable para la especie parásita, queda establecido mediante selección natural y suele ser un proceso irreversible que desemboca a lo largo de las generaciones en profundas transformaciones fisiológicas y morfológicas de tal especie.

Muchos parásitos, particularmente los microorganismos, se han adaptado evolutivamente a especies huéspedes en concreto; en tales interacciones las dos especies han evolucionado cada una por su lado dentro de una relación relativamente estable, que no mata al huésped de manera rápida. La mayor parte de los patógenos están destinados a convertirse evolutivamente en parásitos. Es muy común que los organismos huéspedes también hayan desarrollado mecanismos de defensa. Las plantas a menudo producen toxinas, por ejemplo, que desalientan a los hongos parásitos, a bacterias, así como también a los herbívoros. El sistema inmunitario de los vertebrados puede ser objetivo de la mayoría de los parásitos a través del contacto con fluidos corporales. Casi todos los animales poseen algunas especies parásitas.

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Recurso que emplea el parásito.

Mimetismo molecular, aquí el parásito forma antígenos que se parezcan a los del huésped.

Enmascaramiento antigénico, aquí el parásito adhiere antígenos del hospedador a la superficie externa del cuerpo del parásito.

Variación antigénica, es el recurso de ir variando constantemente y rápidamente sus proteínas de superficie de forma que los anticuerpos producidos por el huésped no lo puedan reconocer; el resultado es que el hospedador invadido no reconoce al parásito como invasor o la respuesta que éste produce no es totalmente efectiva.

Otra característica del parasitismo es que si bien el parásito debe adaptarse a la respuesta inmunitaria y, en general, a la vida parasitaria, el hospedador también debe hacerlo. Esto es debido a que la población parásita ejerce una presión selectiva en éste, de modo que huésped y parásito coevolucionan paralelamente a consecuencia del parasitismo.

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Clasificación.

Los microparásitos, son pequeños y extremadamente numerosos, se multiplican dentro del huésped y en muchos casos lo hacen dentro de las células del huésped, por lo tanto se relacionan con el metabolismo y provocan reacciones por parte de los anticuerpos.

Los macroparásitos crecen, y en algunos casos se multiplican dentro del huésped. En otros casos producen fases infecciosas que salen fuera del huésped, para afectar a otros. Viven sobre o dentro del cuerpo o en las cavidades del hospedero y, por lo general, se puede estimar el número de macroparásitos existente en el organismo afectado.

El parasitismo implica una relación trófica con su huésped (obtención de nutrientes) pero también puede implicar otras relaciones como lo es la de protección por parte de este último.

Aunque también se pueden denominar virus, ya que solo se pueden llegar a infectar los animales. Son organismos.

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Tipos.

Existen formas parásitas en muchos grupos biológicos. Entre estos están:

  • Los virus, que son parásitos obligados.
  • Las bacterias.
  • Los hongos.
  • Las plantas.
  • Los protistas (como los apicomplejos o algunas algas rojas).
  • Muchos animales.

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Referencias y Bibliografía:

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