Órganos sensoriales
El organismo posee millones de órganos sensitivos. Entre ellos se encuentran los receptores, que son las terminaciones de las dendritas y neuronas sensitivas. Los receptores son muy diversos en forma, tamaño y estructura. Estos pueden ser:
Exteroreceptores: Son los ojos y los oídos. Reciben estímulos externos como los cambios en el ambiente.
Visceroreceptores o interoceptores: Se localizan en el interior del cuerpo y son estimulados por actividades que se realizan en las vísceras.
Propioreceptores: Se ubican en músculos, tendones, articulaciones y oído interno. Reciben estímulos procedentes de músculos y zonas adyacentes, como articulaciones.
También pueden ser clasificados de acuerdo con el estímulo que reciben:
Quimiorreceptores: Se estimulan con las sustancias químicas en solución, como en los sentidos del gusto y el olfato.
Mecanorreceptores: Se estimulan con las presiones mecánicas y el sonido, como en el sentido del tacto, del oído y del equilibrio.
Fotorreceptores: Se estimulan por la luz y radiaciones como en la vista.
Hasta el momento sabemos que poseemos cinco sentidos que funcionan a partir de unidades que comprenden un órgano receptor u órgano terminal periférico; es decir la vía sensitiva para interpretar la sensación que luego será transmitida al cerebro: el oído, la vista, el gusto, el tacto y el olfato. Cada uno de ellos cumple una función diferente, aunque en ciertos casos, están conectados y, nos permiten desenvolvernos en la vida diaria.








