Que es un Quiste en ovarios

. Se trata de un tumor formado por un saco cerrado, normal o accidental, que contiene líquido o sustancia semisólida, que aparece en los ovarios. En las mujeres una vez al mes, en cada ciclo menstrual comienza a desarrollarse un folículo con un óvulo en su interior, el cual se expulsará aproximadamente, el día catorce del ciclo, hacia las trompas de Falopio. Si el folículo no logra abrirse y liberar un óvulo, el líquido permanece dentro del folículo y forma un quiste, el cual se denomina quiste folicular. Dicho óvulo podrá ser luego fecundado por un espermatozoide. En caso contrario, éste involuciona hasta desaparecer. En algunos casos, esto no sucede y el folículo aumenta de tamaño más de lo normal convirtiéndose en un quiste lleno de líquido que es capaz de producir una mayor cantidad de hormonas, pudiendo tener repercusión en todo el organismo. Generalmente, se les conoce como quistes funcionales, siendo muy frecuentes entre las mujeres que están en edad reproductiva y más, entre las adolescentes que aún no ha alcanzado su sistema reproductivo, la madurez adecuada. En general no suelen tener demasiada importancia, incluso ellos mismos se desprenden y desaparecen. De cualquier forma, las visitas periódicas al ginecólogo es algo que toda mujer debe respetar.

Quiste en ovarios

Tipos de quiste en ovarios.

Existen 2 tipos de quistes funcionales:

Quiste folicular: Se origina cuando el folículo no se rompe y crece, convirtiéndose en un quiste lleno de líquido transparente. Estos no suelen producir dolor y generalmente desaparecen solos en 2 ó 3 ciclos menstruales.

Éstos pueden derivar de un folículo preovulatorio (sin luteinización de la pared), de uno postovulatorio (con luteinización de la teca o granulosa) o de uno atrésico. El folículo al ovular alcanza normalmente 3 a 3,5 cm, por lo que los quistes foliculares sin luteinización son mayores de 3,5 cm y menores de 10 cm. Generalmente se trata de uno solo. Son de contenido líquido seroso, superficie interna lisa, pared delgada y constituida por granulosa y teca interna, con o sin luteinización, a veces la pared es hialina (quiste del folículo atrésico).

El quiste folicular preovulatorio generalmente secreta estrógenos y se produce por sobreestimulación de hormona folículoestimulante. El quiste de granulosa luteínica secreta progesterona y frecuentemente se origina de folículos que no alcanzaron a romperse al ovular. El de teca luteínica secreta andrógenos, tiene luteinización predominantemente de la teca interna y se produce por sobreestimulación de hormona luteinizante (LH) o gonadotrofina coriónica (HCG), endógenas o exógenas. Los quistes del folículo atrésico pueden secretar andrógenos.

Las complicaciones de estos quistes son la hemorragia intraquística y ruptura al peritoneo.

Quiste de cuerpo luteo: En ocasiones la apertura por donde ha salido el óvulo se cierra y se acumula líquido dentro del folículo. En general desaparece espontáneamente en unas semanas, pero en ocasiones puede crecer hasta más de 4 cmm de diámetro. Esto conlleva el riesgo de sangrar en su interior o de torsionar el ovario, ocasionando dolor pélvico o abdominal. Si se llena de sangre, el quiste puede romper y ocasionar hemorragia y dolor brusco muy intenso.

El cuerpo lúteo normal mide 2 a 3 cm. Signo de ovulación es el festoneamiento de los contornos. El quiste es unilateral; la pared, amarilla, festoneada; el contenido, hemorrágico. Puede tratarse de:

  • Cuerpo lúteo quístico, cuerpo lúteo mayor de 3 cm en que los fenómenos de organización de la hemorragia cursan normalmente.
  • Quiste del cuerpo lúteo, cuerpo lúteo con gran hemorragia central que condiciona un retardo en su organización. Los contornos son festoneados, la pared interna tiene tejido fibroso maduro, pero al centro aún hay hemorragia con escasa organización.

Si se retarda la reabsorción de la hemorragia en la cavidad central después de la ovulación, aparece un contenido líquido rodeado por tenue capa conectiva (producto de la organización retardada) y, por fuera de ésta, una capa ondulada de granulosa luteinizada. La secreción mantenida de progesterona lleva a una descamación irregular y prolongada del endometrio, frecuentemente con fenómeno de Arias-Stella. La complicación de estos quistes es la hemorragia intraperitoneal.

 

Quiste en ovarios menos frecuentes.

Otros tipos de quistes menos frecuentes son:

Cistoadenoma seroso: Se trata de un quiste de paredes delgadas y contenido acuoso con superficie lisa. Pueden ser de gran tamaño (5-20 cm) y pueden causar torsión del ovario. Derivados de invaginaciones del epitelio superficial, se desprenden y profundizan en el ovario. Están tapizados por epitelio cuboideo, a veces con células cilíndricas ciliadas y células claras de tipo tubario. Hoy se considera que los quistes simples son pequeños, de menos de 1 cm y que de ellos derivarían los tumores epiteliales del ovario. Las formaciones de estructura similar y de más de 1 cm se catalogan de cistoadenomas serosos.

Cistoadenoma mucinoso: Son los tumores ováricos de gran tamaño y en ocasiones afectan a ambos ovarios. Son masas redondas con superficie lisa, translúcida, de color gris azulado y contienen líquido espeso.

Endometrioma: Contienen un líquido espeso de color chocolate. Pueden ser únicos o múltiples. La pared tiene islotes de endometrio, hemosiderina, ceroide y tejido fibroso.

Quistes dermoides o teratomas: Su origen es embrionario en su mayoría benignos. Su contenido está formado por material sebáceo mezclado con pelo, cartílago, hueso y dientes. Se presentan en las tres primeras décadas de la vida y pueden crecer causando torsión y dolor.

Tumores sólidos: Son los menos frecuentes; el más conocido es el fibroma ovárico, que a veces se asocia con acumulación de líquido en la pleura y el peritoneo.

Síndrome de ovario poliquístico: Se trata de un aumento de volumen de ambos ovarios (2 a 3 veces lo normal) que muestran una cápsula (albugínea) gruesa, fibrosa y múltiples folículos dilatados, de 5 a 10 mm, con luteinización de la teca interna y, a veces, del estroma ovárico. Se asocia con un cuadro anovulatorio crónico, que es frecuente causa de infertilidad. A veces se presenta con la tríada del síndrome de Stein-Leventhal: amenorrea secundaria, obesidad e hirsutismo (crecimiento excesivo de vello en la mujer).

En cuanto a la patogenia, se ha propuesto que un aumento del factor liberador de hormona luteinizante por el hipotálamo produciría un aumento de esta hormona y de ahí, la luteinización de todos los folículos consiguientemente, mayor síntesis ovárica de andrógenos y conversión periférica de éstos a estrona y, por último, mayor liberación de hormona luteinizante (por estimulación positiva estrogénica sobre esta hormona, tal como en el día 14 del ciclo normal, aunque sin ovulación). Se crea un círculo vicioso, que puede interrumpirse ya sea disminuyendo la masa ovárica para bajar la producción de andrógenos, ya sea tratando la obesidad para disminuir la conversión periférica de andrógenos. Así puede volver a producirse ovulación.

Tumores primarios de ovario:

Se clasifican en cuatro grupos según deriven:

  1. Del epitelio superficial del ovario: Serosos. Mucinosos. Endometrioides. De células claras. Epitelio de transición  (tumor de Brenner). Tumones epiteliales müllerianos mixtos. Otros tumores müllerianos.
  2. De células germinales: Teratoma benigno (maduro quístico).
  3. Del estroma ovárico: Cordones sexuales. Estroma inespecífico.
  4. De los cordones sexuales y de células germinales (mixtos): Son raros, malignos y se conocen con el nombre de Gonadoblastomas.

Los tumores benignos constituyen el 80%; los malignos, el 20%.

 

Síntomas más frecuentes de quiste en ovarios:

Ligero malestar o dolor abdominal.

Irregularidad menstrual.

Dolor abdominal pélvico constante, que puede irradiar a espalda o piernas.

Dolor pélvico antes y durante la menstruación.

Dolor durante el coito.

Náuseas, vómitos o mayor sensibilidad mamaria.

Sensación de peso o distensión abdominal.

Presión en el recto o la vejiga con sensación de dificultad para vaciar completamente de orina la vejiga.

En los casos graves, dolor agudo acompañado de fiebre o vómitos.

Referencias y Bibliografía:

  • Dr. Javier del Pozo Roselló. Clínica Teznon. Ginecología y Obstetricia.