EsquizofreniaLa esquizofrenia es una enfermedad mental del tipo de la psicosis sin alteración anatómica conocida, en cuya etiología destacan factores genéticos. Se trata de un conjunto de síntomas que afectan a algunas personas y que se caracteriza principalmente por alteraciones de la percepción y la realidad, delirios, alucinaciones y desorganización neuropsicológica, que llevan a estos individuos a cometer actos ilógicos y en muchas ocasiones agresivos, de los cuales no tienen consciencia, y a no poder mantener una vida motivada y dirigida a metas concretas. Debido a que no existen ni pruebas de laboratorio ni imágenes radiológicas que puedan determinar la enfermedad, ésta se diagnostica observando signos y síntomas que la persona afectada acusa.

La esquizofrenia se produce por igual en hombres y mujeres. No obstante, existen evidencias de que el pronóstico es mejor en mujeres, relacionándose este dato con una tendencia a un inicio más tardío en ese sexo, probablemente por el efecto antidopaminérgico de estrógenos. Generalmente aparece antes en los hombres: el pico de aparición son las edades 20-28 años para los hombres y 26-32 años para las mujeres. Las mujeres también suelen tener mejor respuesta a los tratamientos.

Los niños mayores de cinco años pueden desarrollar esquizofrenia, pero es muy raro que esta enfermedad se presente antes de la adolescencia, como lo es también su inicio en la tercera edad.

Se ha notado un consistente aumento en la actividad de la dopamina en la vía mesolímbica del cerebro (una de las vías dopaminérgicas) en las personas esquizofrénicas. Sin embargo, la dirección de la causalidad biológica continúa siendo una incógnita.

También hay gran interés en el neurotransmisor glutamato y la reducción de la función de los receptores de glutamato NMDA en la esquizofrenia. Esto ha sido sugerido por los niveles anormalmente bajos de receptores de glutamato en cerebros postmortem de personas previamente diagnosticadas con esquizofrenia.

Algunos estudios sugieren que su aparición puede estar relacionada con:

  • Herencia, en más del 80% de los casos.
  • Defectos durante el neurodesarrollo.
  • Traumas durante la infancia.
  • Traumas psicológicos.
  • Traumas sociales, tales como desempleo y pobreza.
  • Depresión aguda.
  • Trastornos de ansiedad agudos.
  • Uso de drogas.
  • Uso de ciertos medicamentos.

 

Podemos clasificar la esquizofrenia en:

Paranoide: En esta predominan los sentimientos de persecución, delirios de grandeza y alucinaciones auditivas.

Desorganizado o hebefrénico: En ella predomina el comportamiento desorganizado y sin ningún propósito, así como una afectividad inapropiada o plana.

Catatónica: Se observan importantes alteraciones psicomotoras, tales como la flexibilidad cérea (como muñeco de cera); pudiendo llegar hasta el estupor catatónico, conllevando una incapacidad para su cuidado personal.

Indiferenciado: En ella hay síntomas psicóticos, pero no cumple con criterios para los tipos paranoide, desorganizado e indiferenciado.

Depresión post-esquizofrénica: Se trata de un trastorno depresivo que surge después de un trastorno esquizofrénico. En él pueden persistir algunos síntomas esquizofrénicos, pero no son predominantes aunque pueden persistir durante tiempo prolongado.

Esquizofrenia simple: Su desarrollo es insidioso, no manifiesta alucinaciones ni delirios, es menos psicótica y muestra fundamentalmente síntomas negativos.

Las personas con esquizofrenia tienen un riesgo de suicidio del 10%. La mortalidad también aumenta a causa de enfermedades médicas, debido a una combinación de estilos de vida poco saludables, los efectos secundarios de la medicación, y una baja calidad de atención sanitaria. Debido a estos factores, la esperanza de vida de estos pacientes es de 10 a 12 años inferior a la de la población sana.

Una vez que se establece el diagnóstico correcto de esquizofrenia, existen para la mayoría de los pacientes cuatro posibilidades fundamentales en el curso de su enfermedad:

  • La resolución completa de los síntomas con o sin tratamiento sin recidiva nunca, el caso de aproximadamente 10-20% de los pacientes.
  • El paciente mejora completamente pero presenta recidivas de forma repetida con recuperación total cada vez, lo que ocurre en 30-35% de los casos.
  • Se presentan recidivas repetidas con recuperación parcial e incompleta sin que los síntomas se vuelvan más pronunciados cada vez, lo que ocurre en 30-35% de los casos.
  • La enfermedad sigue un curso natural de empeoramiento rápido e inevitable desde la aparición de los síntomas, el caso de aproximadamente 10-20% de los pacientes.

Sin tratamiento, 75% de los pacientes diagnosticados con esquizofrenia sufren recaídas al cabo de un año. Bajo tratamiento controlado con neurolépticos, solo el 15% recaen al final de un año y al cabo de 5 años, un 20%.

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Causas y Factores a tener en cuenta.

La causa de la esquizofrenia permanece desconocida, y posiblemente no sea única. Lo más probable es que varios factores intervengan en su aparición, tal como el estrés ambiental, y ciertas condiciones psicosociales. Aunque múltiples investigaciones apuntan a un origen orgánico del trastorno, todavía se carece de un modelo consensual que explique su variada sintomatología clínica, por lo cual se clasifica dentro de los «trastornos funcionales» y no puramente «orgánicos».

En vista de que los síntomas positivos de la esquizofrenia son atenuados por medicamentos adecuados, se reconoce implícitamente una base no sólo funcional, sino también neurológica del trastorno. Además, se sabe con certeza que en la esquizofrenia aparece un exceso de dopamina, un neurotransmisor cerebral.

Las hipótesis propuestas para explicar el papel de la serotonina en la esquizofrenia hacen referencia a alteraciones en la función de la serotonina durante el desarrollo del sistema nervioso central, la activación de la corteza prefrontal por medio de un receptor 5HT2A que está alterado, o bien a una interacción aberrada entre la dopamina y la serotonina. Mientras tanto, hallazgos por parte de Williams y colaboradores apuntan a una vinculación entre una variabilidad genética del receptor de la serotonina y la esquizofrenia, sin embargo, su presencia no es suficiente como para poder causarla.

Hay evidencia sobre la heredabilidad de la esquizofrenia que ha llegado a estimarse por sobre un 80% y hasta un 87%.

En los casos que no exista un desorden esquizofrénico en la historia familiar de una persona esquizofrénica, es muy probable encontrar una historia de complicaciones en o alrededor del momento del nacimiento, tales como infecciones por virus influenza durante el primer trimestre del embarazo, desnutrición materna o asfixia perinatal; teniendo como resultado mayor probabilidad de presentar los síntomas de esa enfermedad.

Otro factor muy investigado es la posibilidad de una migración neuronal anormal durante el neurodesarrollo resultante en un defecto estructural que ocurre temprano en la vida y produce deficiencias que, junto con precipitantes ambientales, por ejemplo, el estrés, llevan a síntomas esquizofrénicos en la adolescencia y la edad adulta.

Un meta-análisis del 2007 calcula que el consumo de cannabis está estadísticamente asociado con un aumento dosis-dependiente del riesgo de desarrollo de trastornos psicóticos, incluyendo la esquizofrenia.

Algunos autores afirman que el agrandamiento progresivo de los ventrículos laterales, reducciones en las sustancias blanca y gris de los lóbulos frontal y temporal, entre otros hallazgos en los cerebros de pacientes con esquizofrenia no descarta un proceso neurodegenerativo. El deterioro estructural podría ser consecuencia de la esquizofrenia o una causa predisponente.

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Síntomas más frecuentes.

Síndrome de actividad psicomotora disminuida: Consiste en la deficiencia de movimientos espontáneos, el habla y falta de interés.

Síndrome de distorsión de la realidad: Consiste en episodios de alucinaciones y delirios; en los que se incluirían audición del pensamiento, voces que comentan acciones propias, voces que discuten, voces que ordenan cometer actos, invasión de un ser proviniente del exterior.

Síndrome de desorganización: Trastornos afectivos y cognitivos que consisten en la fragmentación de las ideas, pérdida de las mismas y expresión emocional inadecuada. Se caracterizan por el deterioro de la atención, del aprendizaje, de la memoria, del procesamiento de la información, de la asociación lógica de ideas, de la dificultad para elaborar nuevas ideas, como planificarlas y ejecutarlas; trastornos afectivos, como manías y depresión con intentos suicidas.

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Referencias y Bibliografía:

  • Laing, Ronald D. (1981). Esquizofrenia y presión social (4ta edición). Tusquets Editores. ISBN 8472235289
  • Rosen, John N. (1975). Psicoanálisis directo: Tratamiento de las psicosis sin medicamentos. Biblioteca Nueva, Madrid
  • Cooper, David (1976). Psiquiatría y antipsiquiatría. Locus Hypocampus. 
  • Szasz, Thomas (1973). El mito de la enfermedad mental La fabricación de la locura: un estudio comparativo de la inquisición con el movimiento de salud mental. Editorial Amorrortu.  y La fabricación de la locura: un estudio comparativo de la inquisición con el movimiento de salud mental. Editorial Kairós. 1981. ISBN 8472450651, 9788472450653.
  • Aldaz, José Antonio (1996). Esquizofrenia: Fundamentos psicológicos y psiquiátricos de la rehabilitación. Editorial Kairós. ISBN 9788432309304.