Cansancio

El estrés o síndrome general de adaptación es una reacción fisiológica del organismo en el que entran en juego diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante. El término estrés proviene de la física y hace referencia a la presión que ejerce un cuerpo sobre otro, siendo aquel que más presión recibe en que puede resultar dañado. Para adaptarlo a los seres humanos, fue adoptado por la psicología, pasando a denominar a un conjunto de síntomas psicofisiológicos.

Cuando el organismo está sometido a una fuerte tensión, se produce una respuesta natural defensiva y en alerta que en ocasiones puede repercutir en el organismo desencadenando graves problemas de salud.

El efecto que tiene la respuesta estrés en el organismo es profundo:

Todos estos mecanismos los desarrolla el cuerpo para aumentar las probabilidades de supervivencia frente a una amenaza a corto plazo, no para que se los mantenga indefinidamente, tal como sucede en algunos casos.

A medio plazo, este estado de alerta sostenido desgasta las reservas del organismo y puede producir diversas patologías, tales como inmudeficiencias, trombosis, diabetes, etc.

El estrés provoca inmunodepresión. La liberación de hormonas de estrés inhiben la maduración de los linfocitos, encargados de la inmunidad específica.

Las consecuencias, por ende, terminan siendo fisiológicas, psicológicas y conductuales. Estas generan daños en el cuerpo que afectan la calidad de vida de las personas. A continuación se presenta una lista de los estragos más comunes causados por el estrés:

El estrés incluye distrés, con consecuencias negativas para el sujeto sometido a estrés, y eustrés, con consecuencias positivas para el sujeto estresado. Es decir, hablamos de eustrés cuando la respuesta del sujeto al estrés favorece la adaptación al factor estresante. Por el contrario, si la respuesta del sujeto al estrés no favorece o dificulta la adaptación al factor estresante, hablamos de distrés.

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Causas y Factores a tener en cuenta.

Exceso de responsabilidades.

Horarios de trabajo extensivos y poco flexibles.

Insuficientes horas de descanso físico y psíquico.

Frustraciones ante situaciones familiares o laborales.

Aislamiento y confinamiento.

Percepción de amenazas.

Alteraciones en las funciones fisiológicas: enfermedades, adicciones, etc.

Post-traumático.

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Síntomas más frecuentes.

Estados de angustia y ansiedad.

Agotamiento y fatiga.

Cambios de humor.

Trastornos del sueño.

Inapetencia.

Palpitaciones y taquicardias.

Trastornos respiratorios.

Tensión muscular.

Trastornos digestivos.

Sudoración excesiva.

Trastornos de la tensión arterial.

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Referencias y Bibliografía:

  • Larzelere MM, Jones GN. Stress and health. Prim Care. 2008;35:839-856.
  • Ahmed SM, Lemkau JP. Psychosocial influences on health. In: Rakel RE, ed. Textbook of Family Medicine. 7th ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007:chap 4.