SE ACERCA EL OTOÑO Y DEBEMOS PREVENIR

Otoño Prevenir

otoño prevenir Comienza el otoño, ya empiezan a parecernos lejanos los días en los

que nos levantábamos  toda la familia tarde, el sol haciendo su aparición

cada mañana, las visitas a la playa o al campo; no había prisas, nuestro

tiempo estaba repartido entre nuestra familia ,amigos y nuestro  propio descanso.

Pero esto se acabó, la vuelta al cole, levantarnos temprano, pasar el día  corriendo con la esperanza de llegar a  cumplir con todas nuestras obligaciones, de nuevo las preocupaciones y el poco descanso.

Chicos y mayores debemos resignarnos.

Nos deberemos acostumbrar al cambio drástico en los hábitos mantenidos durante al menos un mes los adultos y tres meses los  más pequeños. Debemos añadirle lo que es una constante cuando llega esta época del año: las gripes, catarros y resfriados.

Es hora de pensar, primero en prevenir y si ello no ha sido suficiente y somos víctimas de estos desagradables ataques a nuestro  cuerpo,  saber cómo combatirlos. De nuestro organismo, el más perjudicado con esta situación es el Sistema Respiratorio y más  concretamente,

los bronquios, la garganta y la nariz. La experiencia como naturópata me ha demostrado que la alimentación  juega siempre un papel  importantísimo tanto para la prevención como para el tratamiento de estas afecciones.

En estos casos conviene consumir alimentos que combinen su acción local suavizante con sus propiedades curativas.

Sería recomendable elegir aquellos que nos proporcionen las siguientes características:

1.- MUCOLÍTICOS:

Que nos permitan ablandar la mucosidad y favorecer su expulsión. Algunos de ellos son: Cebollas. Puerros. Dátil. Higos. Okra.

2.- ANTIBIÓTICOS y ANTISÉPTICOS:

Que nos ayuden a combatir los gérmenes, bacterianos o víricos, causantes o agravantes de la enfermedad. Algunos de ellos son: Rábano. Ajo. Col. Naranja. Mandarina. Pomelo. Propoleo. Miel. Albaricoque. Limón. Alcachofa. Apio. Espárrago. Sandía. Melón. Berenjena. Arándanos. Níspero. Cereza. Nabo. Pepino. Borraja.

3.- ESTIMULANTES DE LAS DEFENSAS:

Nuestro cuerpo se está viendo atacado por la enfermedad y necesitamos de todas nuestras defensas para poder combatirla. Algunos de estos alimentos son: Tomate. Ajo. Coliflor. Champiñones. Kiwi. Pistacho. Jalea Real. Levadura de Cerveza.

4.- REMINERALIZANTES y VITALIZANTES:

Que nos aporten una buena cantidad de minerales, oligoelementos y vitaminas, especialmente vitaminas A, C, E, F, P B2, B5 y Selenio, todos ellos necesarios para nuestro sistema respiratorio e inmunológico. Algunos de los más importantes son: Zanahoria.

Berros. Acerola. Litchi. Pimiento verde. Brécol. Espinacas. Fresas. Soja. Tofu. Anacardo. Nuez del Brasil. Lechuga. Piñón. Almendras. Nuez. Plátano. Guisantes. Melocotón. Uvas. Fresas. Semillas de Girasol. Aguacate. Guayaba. Lentejas. Fruta  de la pasión. Papaya. Naranja. Pomelo. Mandarina. Limón. Piña. Patata. Caqui. Membrillo. Trigo. Castaña. Mango. Aceites  de pescado. Aceites vegetales. Atún. Bonito. Caballa. Salmón.

5.- AGUA:

Debemos consumir como mínimo dos litros al día, de ello dependerá en gran medida que podamos expulsar la mucosidad con una mayor facilidad y garantía.

Ahora bien, igual que existen alimentos que nos pueden ayudar, existen también otros que nos perjudicarán. Éstos son algunos de ellos:

AZÚCAR BLANCO:

Los azúcares reducen la respuesta del organismo ante las infecciones. El consumo abundante de caramelos, dulces,  chocolates, pasteles y otros productos refinados elaborados con azúcar blanco, favorecen las afecciones del aparato respiratorio.

MARISCO:

El marisco suele contener toxinas, bacterias y virus que suponen una amenaza para el sistema inmunológico defensivo del organismo.

GRASA TOTAL:

Impide el aumento del sistema inmunológico.

BEBIDAS ALCOHÓLICAS:

Su consumo habitual reduce la capacidad defensiva del organismo.

CAFÉ:

Es un excitante y un irritante de las mucosas de la garganta.

PIMIENTA:

Ejerce el mismo efecto que el café y las bebidas alcohólicas.

LECHE:

Puede ser responsable del aumento en la producción de mucosidad, por ello mientras dure el proceso de la enfermedad,  ésta deberá ser evitada.

Espero que estos pequeños consejos puedan ayudar, éste es mi más sincero deseo, pero debemos tener en cuenta que los  datos son puramente orientativos y siempre estarán sujetos a que la persona no padezca otra enfermedad que los contraindique.

A cuidarnos que llega el otoño.

Publicado en sección Vivir del periódico EL DÍA

Reyes Rodrigo Segurado

Naturópata y directora de RD-Nattural