FiebreLa fiebre es una señal fundamental de enfermedad y representa una respuesta óptima del organismo. El organismo reacciona aumentando su temperatura cuando se siente atacado por los microbios, con objeto de eliminarlos por medio del calor. Por lo tanto, la fiebre es una reacción defensiva que no debe bajarse a no ser que sea muy alta. En los niños, la temperatura aumenta fácilmente ante cualquier pequeño trastorno y puede llegar a ser muy alta. A los adultos les cuesta más tener fiebre alta. Sin embargo, una temperatura alta no significa necesariamente que la enfermedad sea grave, ya que algunas personas son más propensas que otras a desarrollarla.

El termostato del cuerpo es el hipotálamo (una región del cerebro). En presencia de cualquier agente productor de fiebre (pirógenos) que es transportado por la sangre desde cualquier lugar del organismo donde se encuentre el problema; se activa y ordena al cuerpo que genere calor, aumentando para ello un conjunto de reacciones bioquímicas y procesos físico-químicos que ocurren en una célula y en el organismo (el metabolismo), y que lo conserve, con lo que el flujo sanguíneo periférico se aumenta y aparece el calentamiento.

Los causantes o productores de la fiebre; es decir los pirógenos pueden ser exógenos (de origen microbiano o no microbiano) y endógenos.

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Causas y Factores a tener en cuenta.

Existen enfermedades capaces de aumentar la temperatura corporal, especialmente ciertos tumores malignos, que producen sustancias capaces de alterar el termostato regulador que tenemos en el cerebro. Suele ser una fiebre moderada, insidiosa, que no se acompaña de otros síntomas típicos, y que no desaparece con el tiempo. A menudo es nocturna y algunas veces se asocia a la sudoración.

Generalmente su aparición está relacionada con la estimulación del sistema inmunitario del organismo ya que éste, cuando detecta la invasión de agentes infecciosos, aumenta la temperatura corporal evitando que virus y bacterias sensibles al calor, puedan replicarse.

Abuso de anfetaminas.

Abstinencia de una sustancias psicotrópica en los adictos a ella.

Recepción de calor emitida por maquinaria industrial.

Insolación.

Coágulos de sangre y tromboflebitis.

Fármacos como algunos antibióticos, anticonvulsivos y antihistamínicos.

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Síntomas más frecuentes.

Dependiendo del grado de la temperatura, el ser humano puede tener diferentes síntomas:

36ºC: Se trata de la temperatura normal del cuerpo. Ésta oscila entre 36ºC y 37ºC.

39ºC: Sudor abundante, mejillas coloradas, cansancio, taquicardias y disnea (dificultad para respirar correctamente). Los afectados de epilepsia pueden tener crisis convulsivas.

40ºC: Mareos, vértigo, sudor abundante, deshidratación, vómitos, náuseas, dolor de cabeza y debilidad.

41ºC: Además de todo lo anterior, delirios y alucinaciones, confusión y somnolencia.

42ºC: Además de todo lo anterior, palidez o rubor, hipertensión o hipotensión, gran taquicardia. Puede llegarse al estado de coma.

43ºC: En esta temperatura, si la muerte no acontece,  dejará diversos daños cerebrales que se acompañarán de contínuas convulsiones y shock. Puede darse parada cardiorespiratoria.

44ºC: Muerte segura.

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Referencias y Bibliografía:

  • Fiebre, en MedlinePlus Enciclopedia Médica.
  • Mick NW. Pediatric fever. In: Marx JA, ed. Rosen\’s Emergency Medicine: Concepts and Clinical Practice. 7th ed. Philadelphia, Pa: Mosby Elsevier;2009:chap 165.
  • Legget J. Approach to fever or suspected infection in the normal host. Goldman L, Ausiello D, eds. Cecil Medicine, 23rd ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007: chap 302.